lunes, 27 de junio de 2011

Del cielo al infierno, hay un solo paso...

Solo se que estaba en un lugar que jamás había visto
solo se que mis ojos se abrieron como platos
y mi mente no se creía nada de lo que veía
solo podía sentir miedo,
no sabia donde estaba
solo podía gritar en silencio…
no pude hacer otra cosa mas que llorar
y sentirme frágil por dentro.

Al ver lo que me rodeaba
vi ese precioso acantilado
en el que me encontraba,
solo tenia ganas de morir
de tirarme por ese precioso vacío
que acaba en un mar infinito.

El sentimiento de libertad
que me abrumaba en ese preciso momento
solo se llenaba de pensamientos suicidas
pero mis ganas de vivir me lo impidieron.
solo pude prometerme a mi mismo
que volvería  a ese lugar
en el que por unos pocos segundos
encontré la paz que tanto necesitaba.

En el acantilado soplaba un el viento muy fuerte
tanto que sentía que si habría los brazos
volaría como las gaviotas que planeaban a mi alrededor
las fuertes corrientes de aire,
que a la vez  me abrazaban gélidamente.

El mar me llamaba, rugía con fuerza
golpeando las rocas de la falda del acantilado
nunca olvidare ese sonido…
Y ese atardecer  de película
Que quedo grabado a fuego en mi mente.

Entonces fue cuando supe donde estaba
estaba en paraíso que siempre había soñado
donde me sentía libre del todo,
Era el orgasmo espiritual que necesitaba desesperadamente
Sentí como mi alma y mi cuerpo se mimetizaban con el ambiente
y descubrí que soy un animal,
que había olvidado de donde venia
que la naturaleza forma parte de mi ser
y que todo en lo que creía y lo que tenia
era una puta ilusión óptica de mi jodida mente.

Solo pude llorar reír y alzar los brazos en señal de victoria.
Pero poco duro ese sentimiento cuando  supe que no seria para siempre
Que tenia que volver a lo que mi mente llamaba realidad
Y que ese sentimiento de libertad
seria de nuevo derribado
por las personas que aun no han  logrado
salir de la caverna de Platón
pues no habían visto lo que yo vi,
ojala lo vieran...

Tuve que volver al lugar que desmoronaba todos mis sueños
pero no volví con las manos vacías
volví con los ojos abiertos
sabiendo que hay otro mundo
que hay salida, y que tarde o temprano
saldría de mi cárcel de cristal.

Esa libertad que mi alma desea
pronto llegará, lo sé..