lunes, 14 de noviembre de 2011

Mañanas sin sentido.

Despertar del sueño y saber que tienes
 que luchar con tu triste realidad 
Me despierto en una habitación, sin ventanas sin luz, mientras que recupero el sentido  recuerdo que es otro día más, tengo que continuar sabiendo que una vez que me levante tendré que sobrevivir hay fuera como todos los días, ya que en eso consiste este mundo en "sobrevivir", tengo la certeza de que es de día solo por que tengo pegado al culo el tiempo,  que me recuerda que que estoy esclavizado a su yugo,  que la única manera de liberarme de el es la muerte, quien sabe si la dichosa muerte sera la verdadera libertad, me arreglo para estar limpio y presentable ya que la imagen dice mucho de una persona, esta claro que vivimos en una continua fantasía donde la apariencia cuenta más que el cerebro humano, continuo mi rutina de las mañanas, y hoy estaba mas aturdido de lo normal,  bajo de casa a la calle y recibo la primera bofetada de frió, normal es invierno idiota, que esperabas ¿Calor veraniego? , me propongo a coger el metro y miro el maldito reloj, ya llego tarde, "Retraso" es mi segundo nombre, !genial¡ otro día más queda demostrado que mi coordinación con el tiempo va peor que el gobierno español, pero aun así  lo intento, la estupidez humana es tan grande que nunca se rinde hasta que se ve derrotada, una pequeña luz de esperanza que me dice que el metro ira deprisa y llegare a mi destino solo unos mitunos después, esos minutos de cortesía que yo me como tan gustosamente aya donde vaya, pero todo lo contrario mientras más rápido deseo llegar más tarda y la espera se hace cada vez más grande, una vez subido me rió por dentro, por que se que haga lo que haga ya he llegado tarde y que es un absurdo que continúe en dirección a mi destino, y me doy cuenta del sin sentido de la mañana que estoy esclavizado a un sistema que me obliga a ser puntual, que no me puedo revelar contra el, por que el único resultado que conseguiría mi absoluta derrota, vuelvo a soñar despierto y me planteo que estoy haciendo con mi vida, que me exige responsabilidad a todas horas, un aplauso para mi y para mi causa perdida, la puntualidad.