martes, 21 de febrero de 2012

El amante de los excesos.

¿Que esperas de mi? ¿Quieres salvarme? ¿No te das cuenta que me haces daño? 
Déjame volar, deja que me caiga a lo más bajo, deja que muera si es preciso, o es que nunca escuchaste que a un fénix nunca será esclavo de las normas. 
Soy un borracho empedernido, un drogadicto envuelto en harapos, un ciego en un camino de rosas, un paracaidista sin paracaídas y crees que no lo sé, tus intentos de hacerme redimir mis errores me amargan, me dan a entender que crees que soy estúpido, ¿Y que si lo soy?.


El amante de los excesos no tiene limites, no ve más allá de si, de su mundo, es el dios ególatra,  que no pide que le veneres, por que el sabe estar sólo, siempre estuvo sólo, le conociste así y ¿Ahora quieres atarle a tus normas?, el es el escritor de su biografía, es la puta vieja Celestina.


Deja mi cuerpo, deja que pierda mi mente, el auto control nunca fue lo mío y que quieres que te diga nunca lo será por que aquello que se define como la represión o control de las emociones, no puede ser aplicable a mi mente ni a mi persona, y si algún día sobrepasar el límite me lleva a la locura o la mismísima señora muerte estaré encantado por que abre sido yo el que lo abra elegido.

KURT COBAIN 1967-1994